martes, 13 de diciembre de 2011

conejo escopetero

No a todo el mundo le agrada pensar en sacrificar a  estos bichitos tan tiernos, pero a mí me gusta mucho esta carne y tengo la suerte de que me los regalan, sería estupendo que fuesen conejos de monte, pero aunque son criados en cautividad están buenísimos igualmente. Para esta receta he tomado como base una sacada de un libro de cocina asturiana de una señora muy famosa allí en su tierra, Mª Luisa García Sánchez, el cual compré hace unos cuantos años en Cangas de Onís y le ha añadido toques particulares. Sirve tanto para conejos de monte como caseros y la verdad es que me gustó mucho, aquí veis el resultado, si queréis probarlo animaros a hacerlo, seguro que os gusta tanto como a mí...




INGREDIENTES

- un conejo troceado
- una cebolla grande
- 10-15 almendras ( mejor tostadas)
- un vaso de vino blanco ( yo no tenía, usé cava y salió estupendo)
- media copa de brandy o coñac
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- ajo
- tomillo
- perejil
- laurel

ELABORACIÓN

 Lo primero es adobar la carne, para esto machacamos en un mortero unos 3-4 dientes de ajo, añadimos la mitad del vaso de vino blanco o cava y volcamos esta mezcla encima a los trozos de conejo. Lo dejaremos reposar al menos 1 hora.


Una vez pasado el tiempo de reposo lo sazonamos con sal a nuestro gusto. Ponemos abundante aceite de oliva en una sartén y freímos los trozos de carne hasta que estén bien dorados. 



Picamos la cebolla en trozos no demasiado pequeños y partimos un par de hojas de laurel, echamos ambos en una tartera amplia, con el fondo bien cubierto de aceite de oliva ( si no se ha quemado el que hemos usado para dorar la carne, lo colamos y  podemos usar ese, ya que conserva todo el sabor)


 En el mortero machacamos otros 2 dientes de ajo, un poco de perejil y tomillo y las almendras. Lo desleímos con el medio vaso de vino blanco o cava que nos queda. Colocamos los trozos de conejo en la tartera, sobre la cebolla y le añadimos este majado que acabamos de hacer. Rocíamos con el coñac o brandy por encima.












Tapamos la tartera y  lo dejamos cocerse lentamente, que haga "chup chup" despacito,  de rato en rato lo volteamos y si vemos que se nos queda con poco líquido añadimos agua fría a poquitos, según vaya necesitando. Cuando la carne esté tierna, probamos cómo está de sal y si es necesario añadiremos más.





Podemos acompañarlo con un arroz en blanco con ajito, unas patatas asadas o simplemente hervidas o una ensalada verde... no necesita mucha cosa... con un trozo de buen pan para mojar en esa salsa espesita y rica es suficiente...



A disfrutar!!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario